Historia

La fundación del Cádiz C.F. tuvo lugar el 10/09/1910. El 27 de agosto de 1933 se inauguró el campo de Mirandilla, localizado junto a la desaparecida plaza de toros. El Mirandilla consiguió ascender a Segunda División en la temporada 1935-36, pero no se logró la permanencia. El 24 de junio de 1936 el Mirandilla cambió su nombre por el del Cádiz F.C. Era la temporada 39-40 y los amarillos estuvieron a punto de ascender a Primera. Después de disputar tres temporadas más en Segunda, el Cádiz bajó a Tercera y vivió momentos de profunda crisis que provocaron la fusión con el Hércules. El club pasó a denominarse Hércules de Cádiz, pero bajó a Regional. El ascenso a Tercera fue terriblemente complicado ya que el Cádiz superó al Atlético de Tetuán en la prórroga del partido de desempate, ya que en la eliminatoria precedente a ida y vuelta ambos equipos habían ganado 3-0 en Tetuán y 4-1 en Cádiz. Pero el paso por Tercera fue muy largo y complicado y el club estuvo nuevamente en peligro de desaparición en 1950, pero la intervención de Vicente del Moral salvó el club. En la 53-54, el Cádiz estuvo a punto de clasificarse para la liguilla de ascenso, pero las dos primeras plazas fueron para el Betis y el San Fernando, que ascendieron a Segunda. La conquista de la Segunda División se produjo en la temporada siguiente, la 54-55. Un empate a cero en Don Benito culminó un ascenso esperado por la afición durante doce años. 1955 fue un año fundamental en la historia del Cádiz, no sólo por la vuelta del equipo a Segunda, sino por la inauguración del estadio Ramón de Carranza y la creación del Trofeo Carranza. Entre 1955 y 1969 el Cádiz jugó en Segunda División, sin destacar excesivamente, pasando en ocasiones muchos apuros para no descender. Sólo en las temporadas 60-61 y 62-63 los amarillos rozaron el ascenso. En la temporada 68-69, el Cádiz bajó a Tercera tras catorce temporadas en Segunda, pero Márquez Veiga no abandonó y trabajó muy duro para devolver al Cádiz a la división de plata y lo hizo a lo grande. La temporada 1969-70 ha sido la mejor en la historia del Cádiz. Sólo perdió un partido de liga, en casa del Sevilla Atlético, y ascendió superando en la promoción al Racing de Santander. Los amarillos empataron en la ida en Carranza a cero, pero ganaron en el Sardinero por 0-1. Después del ascenso de Santander, el Cádiz volvía a Segunda y cambiaba de presidente. Márquez Veiga dejó el cargo y fue sustituido por Gutiérrez Trueba. El Cádiz de Gutiérrez Trueba se asentó con dificultad en la categoría de plata y después optó por el ascenso. Gutiérrez Trueba abandonó desencantado su cargo y le reemplazó Vicente Alonso, que duró una temporada como presidente, ya que la temporada 1975-76 fue muy complicada. Y con la llegada a la presidencia de Manuel de Diego llegó el ascenso a Primera, que tuvo lugar el 5 de junio de 1977. Un punto le hacía falta a los amarillos en la última jornada contra el Tarrasa, pero todo quedó decidido al descanso, ya que los goles de Manolo Villalba y Antolín Ortega decidieron el partido. Enrique Mateos fue el entrenador en aquella extraordinaria temporada. El Cádiz logró dos objetivos importantísimos con aquel ascenso: la primera participación en el Trofeo Carranza y el debut en Primera. El estreno en la máxima categoría del fútbol español no fue exitoso, ya que se descendió pero al menos quedaron dos resultados para la historia: la victoria en Carranza contra el Real Madrid, 1-0, gol de Paco Baena y el empate en el Nou Camp, 1-1, gol de Ortigosa. Las dos siguientes temporadas fueron discretas pero Roque Olsen trabajó admirablemente con la cantera. Y la apuesta salió redonda, ya que el Cádiz ascendió por segunda vez a Primera de la mano de Milosevic. El épico triunfo en Elche se logró gracias a los tantos de Zúñiga y Pepe Mejías. Además en el verano de 1981, el Cádiz ganaba su primer Trofeo Carranza. El Cádiz encadenó una serie de ascensos y descensos en las siguientes temporadas (81-82, descenso a Segunda, 82-83, ascenso a Primera al vencer al Elche en Carranza por 3-1, 83-84 descenso a Segunda y 84-85, de nuevo ascenso a Primera) hasta que se consolidaron en la máxima categoría. En 1982, llegó al Cádiz el genial Mágico González, que se convirtió en el ídolo de la afición amarilla y que asombró a todo el país con la calidad de su juego y por sus ?espantás? fuera de las canchas. El ascenso a Primera de la 1984-85 fue el más relajado en la historia del club. Se logró a falta de cuatro jornadas para el fin de la liga. El partido en el que se consumó resultó, sin embargo, muy amargo, ya que durante el mismo murió el socio don Luís Montero, alcanzado por una bengala. No hubo festejos ni celebraciones. En lo deportivo, el Cádiz perdió con el Castellón por 0-1 y aún así ascendió matemáticamente. El ascenso de la 84-85 fue el ?bueno? porque los amarillos estuvieron ocho temporadas seguidas en Primera, desde la 85-86 hasta la 92-93, un auténtico milagro deportivo repetido año tras año, ya que el equipo de Irigoyen era muy modesto y estaba basado en la cantera y en la aportación de jugadores extranjeros. Fueron muchas temporadas con el agua al cuello, con salvaciones agónicas que sorprendían a toda la afición española. La primera permanencia fue en la temporada 1985-86. Un controvertido empate a cero con el Betis en Carranza en la penúltima jornada salvó al Cádiz y condenó a Segunda al Valencia. La más rocambolesca ocurrió en la temporada 1986-87, cuando se organizó una liguilla entre Osasuna, Racing de Santander y Cádiz para decidir qué equipo iba a descender, ya que se había ampliado la Primera División a veinte equipos. Sólo la temporada 1987-88, con Víctor Espárrago en el banquillo trajo una salvación holgada y sin sobresaltos. En la temporada 1988-89, David Vidal, que ya había entrenado al Cádiz en la ?liguilla de la muerte? fue el revulsivo. El Cádiz se salvó en la última jornada ganando en Murcia. También se sufrió de lo lindo en la temporada 89-90. El Cádiz ganó los cuatro últimos partidos de liga y se salvó también en la última jornada gracias a un triunfo sobre el Celta por 1-0. La temporada 1990-91 resultó épica ya que el Cádiz se mantuvo al eliminar al Málaga en la promoción. Una histórica tanda de penaltis, con Szendrei como héroe, dejó a los amarillos en Primera. La última salvación llegó en la temporada 1991-92. Pero llegó el descenso en la temporada 92-93. Esta vez Ramón Blanco, que había sustituido a J. Luis Romero, no pudo conseguir el milagro y el Cádiz descendió. En sólo dos años, el Cádiz pasó de Primera a Segunda B, por culpa de la vergonzosa temporada 93-94 en la que los amarillos quedaron colistas de Segunda. En la categoría de bronce el Cádiz pasó nueve terribles años. El Cádiz fracasó en su primer intento de ascenso y pronto cambió de manos. En la temporada 95-96, los nuevos presidentes Antonio Muñoz y Manuel García intentaron de nuevo el ascenso, pero no se consiguió. En la 97-98, el Cádiz de Ramón Blanco consiguió clasificarse para su primera liguilla, pero perdió sus opciones al caer derrotado frente al Real Madrid B. Antonio Muñoz vendió el club al grupo A.D.A y se aproximaron unos tiempos terribles para el club. El dos de mayo de 2001, tras una temporada llena de incertidumbre, el grupo de inversores gaditanos se hacía con las acciones y daban luz verde al futuro del club. El ascenso a Segunda llegó en la 2002-03, con Jose González como entrenador. Un empate en campo del Universidad de Las Palmas supuso el ascenso más esperado por la afición cadista. Abraham Paz consiguió el trascendental gol. Nueve años después, el Cádiz volvía al lugar que merecía mínimamente. El retorno a Segunda fue bastante feliz ya que los amarillos destacaron desde el principio y al final quedaron séptimos. El Cádiz volvió a ascender a Primera veinte años después de la mano del veterano Víctor Espárrago. El partido decisivo se disputaba para mayor morbo aún en campo del Xerez Deportivo y los amarillos no fallaron y se impusieron por 0-2, con un extraordinario gol de Oli y un penalti de Abraham Paz. Pero la vuelta a la máxima categoría no trajo el éxito de la permanencia, ya que el equipo de Espárrago descendió en la penúltima jornada. La temporada posterior al descenso (2006-07) fue un absoluto fracaso, ya que el Cádiz no estuvo en condiciones de pelear por el ascenso al final de la competición. Oli, recién retirado, fue nombrado entrenador pero los malos resultados motivaron su cese tras el partido que se perdió en Gijón en la undécima jornada. El extrenador cadista José González tomó la responsabilidad técnica del equipo gaditano y aunque lo sacó de los puestos peligrosos, no pudo competir con Valladolid, Murcia y Almería por los puestos de ascenso.




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